lunes, 25 de agosto de 2014

La promesa

Esta noche como todas, mis pensamientos tienen tu nombre,
El color de tu piel y hasta tu aroma…
No puedo evitar que se desprendan de mis labios suspiros que pensé olvidados,
Rimas que asumí retozaban en los campos Eliseos…
Me inundan unas ganas locas de llorar,
Al saberme tan solo y con frío,
Lo único que atino a hacer es abrazarme a mí mismo,
Frotando mis brazos con mis propias manos,
Tratando de buscar consuelo en esta noche que se presenta con fauces fieras,
Con la saliva espesa escurriendo entre sus dientes afilados,
Y su aliento de almas errantes disueltas en nubes de invierno,
Nada es lo mismo,
Los árboles me parecen tétricos,
Los que alguna vez percibí como salmos recitados por pajarillos trinando,
Hoy solo emulan una marcha fúnebre al principio de cada día,
De estos día opacos y de paso lento,
De transeúntes empapados no descifro si sólo de lluvia
O como yo también de llanto,
De esos ríos que parecen fluir con mayor facilidad que la bondad en el ser humano,
Estoy deambulando en la idea de la pena de muerte autoimpuesta,
En la poesía melcochuda de un suicidio escuetamente digno,
Barajando opciones ponzoñosas y soluciones punzocortantes,
Entre cada uno de los versos que aún soy capaz de producir,
Interrumpiendo el fluir de mis lágrimas…
Invoco a la muerte casi con tanta fuerza como invoco el tuyo,
¿Me oyes?
¿Me recuerdas?
¿Me esperaras cuando este cruzando?
¿Me tomarás de la mano como solías hacerlos?
¿Seguirás amándome?
¿Podremos tener el tiempo que se nos negó en esta vida?

¿Seremos tú, yo y el infinito como lo prometiste?

Te extraño

Tu recuerdo, aunque vago aun se percibe tibio,
Me acaricia la piel desde dentro,
Me llena de esa sensación incómoda que inunda mis ojos,
Y hace que se desborden como presagiando un nuevo diluvio,
Te extraño,
A veces me envuelvo en mi propia voz,
Leyendo tus cartas envejecidas…
Y por un instante te siento en esta habitación tan vacía de ti,
Y tan llena de soledad que resulta incómodo el moverme
Y toparme con ella a cada paso,
Respirando su perfume,
Sintiendo su presencia iracunda y blasfema,
Te extraño,
Si tan solo pudiese sentir tus labios presionando los míos,
Tu voz desollando mis lamentos,
Si tan sólo pudieses rasgar las entrañas de la tierra y volver a mí,
Por un beso más, por un abrazo más, por una noche más,
Te extraño,
No es lo mismo hablar con tu pulida lápida sin recibir respuesta,
No es lo mismo arrodillarme sobre el césped,
Sin tener tus ojos clavados en los míos,
Susurrando con tu mirada picara que me amas…
Te extraño,
Por favor, espérame, allí donde estés, yo te encontraré,
Sólo no me olvides, sólo no te vayas de mis pensamientos,
Como lo hiciste de mis brazos, de mi lecho,

De mi lado…de nuestro pedacito de cielo en este desdichado mundo.

miércoles, 30 de julio de 2014

Un día más!

Un amanecer tenue se escabulle entre la comisura rocosa de las montañas,
Los primeros rayos de sol acariciando los sembríos,
Despertándolos de su corto letargo de una noche de invierno,
Las sombras se destejen, y las ultimas estrellas obstinadas enraizadas en el cielo,
Se hunden en el olvido de una mañana soleada,
De viento deshidratado arremolinándose entre mis cabellos,
Garabateando mis labios con la crueldad del frío serrano,
Las nubes espesas se fagocitan así mismas y el cielo se vuelve azul,
Como un mar sin seres vivos que atenten contra su quietud eterna;
El cálido brillo del sol comienza a rodar suavemente
Por sobre y entre los recovecos de la una tierra adormecida,
El invierno parece ser olvidado al menos por unas horas,
Al menos mientras dure el día de ajetreos mundanos,
De insignificantes humanos deambulando en las entrañas de una ciudad de piedra blanca,
Como hormigas laboriosas pero sin dirección alguna,
La tierra espera la noche para volver a la somnolencia gélida y sin alma,
Para recuperarse y sacudirse de los estragos de miles de pasos,
De ruedas de automóviles amasándola cruelmente…
Esta tierra espera la noche para acurrucarse con su solitaria existencia taciturna,
Para que la lluvia la unja con su gracia acuosa,
Para que sólo se escuche el tenue murmullo del viento tiritando entre los gemidos
De los pocos humanos que como yo, nos resistimos a dormirnos,
Un día más se cuela entre mis dedos impotentes,

Un día más viejo, un día más sabio, un día más amado…solo un día más.

domingo, 29 de junio de 2014

De la mano

Escenas eróticas dibujadas en con el sudor de nuestro cuerpo,
sobre este paisaje blando que es nuestra cama de sábanas arrugadas,
la habitación se nubla con residuos tibios después de que el amor se ha resuelto,
tus dedos entretejen los vellos de mi pecho,
y nuestros labios se confunden con el mar y la arena,
los latido se van haciendo más lentos,
la paz nos inunda, en unos segundos solo seremos corazas llenas de silencio,
la noche repta desde los pies de la cama,
nos va envolviendo como en un capullos,
nos cobija, nos sobrecoge debajo de su manto tibio,
giras y te rodeo sobre tu cuerpo,
la piel de tu nuca trepita con el roce de mi barba…
te beso, y me despido con un hasta mañana, con un te amo,
y este se desliza por tus oídos y tu voz crepitando me contesta con otro te amo,
te rodeo con mi brazo,
la hora de dormir nos ha llegado…
mañana será un nuevo día, mañana seguiremos en este camino
que hemos tapizado con doce primaveras,
caminando descalzos,
descubriendo la dulzura que nos depara la vejez juntos,

sí…juntos de la mano!

miércoles, 25 de junio de 2014

Esta noche

Me has tocado con tanta calidez que mi razón se ha diluido en mi sudor,
Lo único que pienso es en ti…
En tus labios rompiendo la fría y endeble tensión del aire en esta noche de invierno,
Me besas y mi alma se descuelga en mi interior como una puesta de sol indecisa,
Más bien un ocaso de sensatez,
Solo pienso en ti,
En el sabor de tus labios,
En la urgencia de mi piel que descose mi paupérrima timidez,
El deseo se contorsiona entre mis pensamientos,
Las neuronas hacen sinopsis con la idea de ser tuyo una noche más…
Y confundirnos como el sal y el agua del mar…ser uno,
¿Sientes eso?
Mis latidos han dejado de ser un salmo recitado con ritmo canónico,
Ahora es un tambor de guerra, voy a conquistar tu piel con la mía,
Mi voz se volverá volátil en tus pensamientos,
Volare tus sesos, la locura para la que nacimos
Se gestará esta noche,
Tejeremos este invierno entre nuestras piernas
Y lo volveremos primavera,
Para retozar con tus dedos ensortijando mis cabellos lacios,
Y dejar que mis ojos se diluyan en la veta verdosa de tu mirada,
Mientras susurramos un te amo.


Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...