jueves, 13 de noviembre de 2014

Bajo la luna

A veces quisiera tomarte de la mano,
Y besarte sin aviso alguno mientras caminamos por la acera,
Abrazarte fuerte y no soltarte hasta que tu respiración se haga lenta,
Y luego besarte nuevamente,
Compartir el aire de mis pulmones con los tuyos…
A veces quisiera dar vueltas como una veleta
Bajo la insipiente lluvia de Lima,
Verte borroso con mis cabellos empapados cayendo sobre mis ojos,
Pero saberte cerca para sujetarme cuando esté totalmente mareado,
Y me tambalee  y caiga en tus brazos…
A veces quisiera que pudiésemos caminar de la mano,
Darte un beso con toda la efusividad que soy capaz de expresar,
En lugar de saludarte con un discreto guiño cuando me recoges del trabajo,
A veces,
Sólo a veces quisiera que todo fuese distinto,
Que allá afuera toda la gente se quedase ciega por un par de minutos,
Y mientras se frotan los ojos desconcertados,
Yo te besaría con locura…
A veces quisiera pasear de tu mano,
Y poder darte siquiera un beso fuera de esta habitación,
Fuere de este castillo de recuerdos que has construido para ambos…
A veces quisiera que fuésemos invisibles,
Para poder besarnos mientras deambulamos por la avenida,
A veces, sólo a veces me siento tan furioso como ansioso…
Así que ven…
No dejes que me siga ahogando en esta mixtura de emociones,
Ven y bésame, aun cuando no sea bajo la luna.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Nuestra Historia

En esta historia tan nuestra,
Tus ronquidos marcan el final de una página completa,
Y mis manos juguetonas enmarcan una nueva mañana…
Estos doce años se han pasado rápido como un estornudo al aire libre,
Mis cabellos se han vuelto tan ralos como la silueta de ciudad al llegar la noche,
Los tuyos se han vuelto perlas como nuestras sábanas….
Pero aún así nos deseamos como las flores ansían la llovizna Limeña,
Aún después de tanto tiempo, si me miras me siento hermoso,
Aún hoy, si te rozo como leyéndote con mis dedos…te estremeces,
Aún hoy, después de más de una década,
Me muero de ganas de llegar a casa y besarte,
De que me abraces fuerte,
De sentir tu piel recitando suavemente a la mía,
Ese salmo tan nuestro, ese hechizo silencioso que me derrite…
Te amo,
Y en tus ojos quiero seguir despidiendo cada una de nuestras noches,
Y en tus labios quiero seguir saludando cada una de nuestras mañanas,
Juntos…tu, yo, estas flores, y la vida que se hace vieja en cada gemido.


lunes, 13 de octubre de 2014

El juego

Es extraño que me conozcas tan bien,
Que con solo mirarme puedas descifrar todo de mí,
Que me leas como un libro escrito en un idioma creado por y para ti,
Acaricias mi cabello cada vez más escaso con tu mano,
Como se acaricia el prado,
Con delicadeza y seguridad de saber lo que se hace,
Despejas mi nuca como se despeja la noche antes del amanecer
Y me besas,
Tus labios marcan los límites de esta nación epitelial que yo llamo cuerpo,
Y que tú llamas tu nación,
Me abandono a las sensaciones eléctricas que recorren la cara interior de mi piel,
Y mis labios caen en la tentación de liberar gemidos,
De dibujar en el aire las letras de tu nombre,
Consumiendo el oxigeno como un fuego en pleno bosque,
Cada célula de mi cuerpo se consagra a ti,
Cada palpitación se enjuga rítmicamente como una melodía suave,
Pero con el fervor extasiado de un salmo…
Te beso,
Se descose la realidad mientras tus manos me dibujan con maestría,
Esta idea de ser solo tuyo me derrite como lava,
Mis piernas flaquean,
Mis rodillas tiritan,
La noche se enjuga entre tus cabellos enredados entre mis dedos,
El juego ha comenzado…

Y no quiero que termine.

Juntos

Esta piel se siente alienígena,
Retocada por un artista sin nombre,
Por un deseo inhumano,
Editada por un impetuoso sabotaje de sueños,
Estoy aquí, a mis treinta y tres,
Más enamorado que nunca,
Estoy aquí, a mis treinta y tres
Y aún así no sé quién soy,
O a dónde voy,
Soy un velero impulsado por el viento de tu aliento,
Susurrando mi nombre por esta nuestra casa-mundo,
Me llevas por el sendero de tus piernas
Con tus ondulantes dedos sobre mi espalda,
Y soy tan tuyo como es el tiempo de los dioses,
Soy tan tuyo como la sangre es de los hombres,
Soy tan tuyo,
Que no entiendo como viví antes de ti,
Y si cuando ya no estés a mi lado,
Podré ser capaz de siquiera seguir respirando…
Te amo, me urge la necesidad de demostrártelo,
De alabar tu piel toda con mis caricias vueltas salmo,
Te amo y sólo espero que mis afectos sean tan evidentes
Como los estragos del tiempo,
Como sus cuchilladas certeras sobre los contornos de mis ojos,
Sobre el brillo de mi cabello…
Sobre la fértil sombra de mi barba que se está tornando discretamente gris,
Estamos los dos en este sendero
Respirando minutos, expirando años,
Envejeciendo juntos…sí juntos, y al fin y al cabo,

Eso es lo que importa…que estemos juntos.

Despertar

Los segundos se cuelan en el aire tibio de mi aliento,
Se enredan en cada sílaba de tu nombre,
El que susurro como el mejor secreto sobre tus hombros,
Cuando hacemos el amor,
Cuando la piel de mi cuerpo es solo una extensión de tus dedos,
Esta noche es nuestra,
Los acordes de nuestras piernas entrecruzadas,
Guiarán a las estrellas que se mecen en el firmamento,
Y en un sencillo pero poderoso te amo…todo estará consumado,
Mis pesares cotidianos se disolverán como siempre en tus ojos,
Y en esa veta verdosa la primavera echara raíces…
Todo florecerá,
Como mis versos gemidos cuando tus labios rozan mi cuello,
Como mi barba cosecha escalofríos cuando la rozo en tu pecho,
El sueño nos cobijará,
Nos mantendrá tan tibios como las cobijas,
Y en los sueños del otro nos encontraremos…
Mis besos son solo un rosario de bendiciones,
Hasta mañana…hasta más tarde,
Nunca dejes de despertar a mi lado…
Muy junto a mí, mimetico, como el tiempo y el espacio,
Como la energía y la materia,
Como la carne y el alma…
Nunca dejes de despertar a mi lado,

Pues, yo nunca dejaré de despertar al tuyo.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...