sábado, 2 de enero de 2016

La llamada

Jamás imagine recibir una llamada así...definitivamente me tomo por sorpresa, como dicen en ingles "it came out of the left field".  

Eran las 8:30 pm de la noche, cuando mi celular comenzó a reproducir JET LAG de Joss Stone, estire el brazo a tomar el cular y decía PAPÁ....un microchip hizo click en mi cerebro y susurro "Chesu y ahora, que paso"...estando a casi 750km de mi casa, me imagine lo peor, respire lento antes de decir el popular Alo!, mi viejo me dijo: Hijo que tal? como estás pasando las fiestas, yo respondí bien y ustedes, descansando la panza de todo lo que hemos comido respondió con un sonrisa escurriéndose entre sus palabras. Yo sólo atiné a añadir: bueno aprovecha, de allí te ponen a dieta. Pues si, acotó mi papá. Así que hice de tripas corazón y le pregunte: todo bien? mis abuelas? mis abuelos? y me dijo si, también descansando todo lo que han comido y tomado...y los chuckies por fin se durmieron después de haber jugado todo el día. A bueno, salvados, si pues replicó él, por fin a ver televisión tranquilos. Tranquilo hijo, que sólo te llamaba para saludarte, dijo serio y luego añadió algo que me dejo torombolo: el domingo 3 de Enero es cumple de César, así que tu mamá y yo queremos invitarlos a almorzar, así que te llamo de una vez antes que agenden salidas. Oh, gracias, le diré a César de una vez, y ya coordinamos en año nuevo. Sale, me dijo mi papá, un abrazo, nos vemos. Y corto. Yo me quede mirando el teléfono, con esa sonrisa boba que uno pone cuando te dicen algo inesperado. 

Le dije a mi gordis, y el contento dijo: Es que soy el yerno favorito, comentario que mereció un codazo jajaja y seguimos con nuestra ajetreada visita navideña. Regresamos a Lima con un par de kilos de más, muchas nuevas anécdotas, y la felicidad de haber pasado la navidad en familia. 

Llegó el 31 de diciembre, nos alistamos con tiempo de sobra, y llegó el momento de pedir el taxi. Taxi beat me choteo olímpicamente, ninguno en el área, asi que use Easy Taxi, la misma chola con otro calzón...una vez más easy taxi y al fin alguien se digno a llevarnos. llegamos a casa de mis abuelos, y el poder decir, a la altura del Británico de los Jardines volteas a la derecha se sintio tan familiar como extraño después de la ausencia del edificio que me recibió hace ya casi 8 años.  

En fin, llegamos, saludamos, brindamos, comimos, reímos, y al despedirnos mi abuela le pregunta a César: el domingo es tu cumpleaños, no?, mi gordis asintió, mi abuela acotó, perfecto: entonces vienen a almorzar, que prepararé algo por su cumpleaños? me quede tonto, el también. Pedimos un taxi con el mismo drama de unas horas antes, y nos dirigimos a una reunión de amigos de César (ya les contaré los detalles en el siguiente post). Y bueno como es nuestra costumbre, siempre vamos tomados de la mano charlando y revisando los planes de la semana, cuando César me dice: no hay nada que hacer soy el yerno favorito, con esa sonrisa de niño con juguete nuevo, con diploma de honor de primer lugar y con estrellita en la frente...jamás pensé vivir estas cosas, siempre invito a mi familia a almorzar por el cumpleaños de mi gordo, pero este año, fueron ellos los organizadores, y eso me dice que como pareja, algo debemos de estar haciendo bien, o como dice César: es su premio por aguantar mis locuras, mis ocurrencias, mis mood shifts....yo sólo atino a respirar profundo y decirle: andá! Reímos y nos besamos. 

Así que no nos quedo más que pasar el almuerzo con mis padres para el día de hoy, de hecho estamos aun recuperándonos de tan abundante y rica comida china.  Gracias a mis padres, hermanas, cuñados, hermano, sobrinas y sobrinos.  Veremos como terminamos mañana!

lunes, 28 de diciembre de 2015

Fascinación

¿De qué están hechos tus ojos que leen cada uno de mis gestos?, 
el tenue jade luchando por la supremacía del iris de tus ojos me deja sin aliento, 
es como si mi voz se escapará sin rumbo fijo, 
y la única noción del mundo fueran tus ojos haciéndose más grandes mientras te acercas, 
y en un silencio ensordecedor y hermoso me besas, 
con esos labios garabateados de tantas palabras que has resumido en un te amo... 
¿De qué estás hecho? 
¿Qué encantamiento has conjurado sobre tus manos? 
esas manos tuyas, que me atraen como la primavera a las libélulas... 
me tocas y todo lo malo se quiebra sobre mi piel,  
como un cristal de azúcar azotado con fiereza por un martillo lleno de la voluntad del cielo... 
que tiene tu piel que evapora los inviernos más crudos, 
cuando serpentea muy cerca de la mía, 
todo se vuelve sereno como el mar sin el viento... 
y me siento hermoso,  
si me siento hermoso como nunca lo hubiese imaginado... 
mis deficiencias para socializar se vuelven nulas como los números multiplicados por cero, 
mis ánimos agrios se descomponen como la luz atravesando un prisma, 
mis imperfecciones epiteliales son las que más veneras con las yemas de tus dedos, 
como escribiendo tu nombre sobre ellas... 
¿De qué estas hecho que has logrado enamorarte de todo lo que soy? 
te he mostrado mis más imprudentes defectos y simplemente me has besado, 
te he mostrado mis más tediosos hábitos y simplemente me has seguido acariciando, 
y cada vez que te digo te amo...este se entrelaza con uno susurrado con esa ternura me quiebra, 
¿De qué estas hecho?...¿De qué material te han forjado? 
y es que has quebrado todas mis defensas,  
te has colado en las habitaciones mas escabrosas de mi mente sin perderte en ella, 
tu nombre se ha esparcido en mis células como una dulce infección, 
¿Qué tiene tu nombre? 
si alguna vez fue sólo un susurro, luego una palabra enérgica, después un grito liberador... 
y hoy es un salmo, 
y con el comienza y acaba mi día...en este punto supongo que ya lo sabes... 
soy tuyo....muy, muy tuyo y me fascina!

lunes, 28 de septiembre de 2015

One night

The day had been slowly swallowed by a moonless evening. I had been able to come home tired and shaking like a leaf. By the time I got home, another Monday was on the verge of extinction, and my life was getting shorter and too achingly to be enjoyable or at least bearable. I pulled the keys out of my pocket and turned off the music. I breathed slowly and meditating as the air whirled into my nostrils…there was still life and that was all that mattered. As soon as I opened the door, and got embraced by that eerie atmosphere, I felt numb. A tickling sensation all over the skin, reminded me of a troop of ants marching to war, slowly, steady and decidedly. My self-restrain started to peel off like the old painting of houses overlooking the sea. A drop of frozen and translucent liquid fear slowly trickled down the right side of my face, spelling mysterious words along the way down to my neck.

My fingers reached the switch and a flash of light scared the shadows of the room, and they slowly crawled behind the furniture…there, I was standing alone, behind the flickering light bulb, wondering why that room with memories as sweet and clingingly as pollen, made me feel so wrong in my own skin, like a déjà vu of a nightmare I had never shared with anyone.

I grasp air desperately like a fish pulled out of water with a hook piercing its mouth. Everything is much clear than minutes ago. I walk with a tinge of melancholy in each step and head to the kitchen. I strolled resigned like someone walking toward an electric chair reconciled with himself and at ease with his past deeds. I rummaged in the drawer and I snatch a knife, I started cutting onions and, though I tried as I might, I couldn’t choke back my tears, and they started rippling out and down my check, then the pressing sensation of vacuity flourished like a seed in fertile soil, I felt sullen and rotten like half-devoured prey in haste. A wave of poisonous sorrow soon flooded my eyes and I carved my finger.

I left the knife over the table, resting like a murder weapon left on the crime scene’s floor and I washed my hand, the purplish blood tinted the water pink, and it bled for some minutes. It soon stooped bleeding, and I took the knife again with great cautious as it would be the deadliest artifact ever manufactured, and continued chopping the vegetables, when it was the turn to cut the beef I had this funny sensation of being slaying my worst fears slowly, malevolently and I couldn’t keep a straight face, I just grinned with something wicked sparkling under the dim, yellowish light of the light bulb.

I open the gas valve and it hissed like a snake warning a trespasser, then I pressed the button and a minuscule bolt ignited a flame; amorphous tongues of fire crept around the bottom of the frying pan, and the oil started sizzling. I threw in the meat and it shrank at the contact of the boiling oil, the chunks of meat writhed like fresh cut limbs of a gory medieval massacre, and my mouth started watering, like a vicious murder staring at his victim, until it ceased to moved…then I turned on the fire, with this sadistic desire that had possessed me thoroughly and added the rest of the ingredients into the frying pan, I poured some dense black sticky soy sauce, that reminded me of the squid’s ink release to cover its own trace and being able to vanish in pure confusion…I took a spoon and as skillfully as an alchemist mixing the right amount to make the perfect potion, I tasted it, and the salty, sweet, sour and spicy flavour reached every millimeter of humid skin which upholstered my mouth and I knew it was ready, and just in time.

The clear rattling noise of keys trying to unlock the front door warned me of his presence…the creaking sounds ceased at once, the night seemed to have been exorcized and the lampposts shone taking repossession of the quiet streets. He was finally at home…sound and safe, there for dinner as he had promised and holding a bottle of wine in his left hand.


….I can’t help wondering why the house is far less aggressive as soon as he set his foot in it! Is it me who summon the revolting silent creatures hidden in the shadows? Or is it just madness?

P.S: My first story...hope you enjoy it!

martes, 9 de junio de 2015

Incertidumbre

Y si me voy, me esperarías,
Te angustiarías, siquiera me llorarías,
Lastimarías tus rodillas rezando por que regrese pronto a tu lado,
Si me voy, susurrarías mi voz en tus pensamientos más íntimos,
Y me invocarías con tu respiración,
Y si me voy, siquiera lo notarías,
Notarías el lado de mi cama vacía y ordenada,
La quietud de las mañanas sin mis silbidos,
Notarias la sequedad del mundo sin mis besos,
El frío de esta ciudad sin mis brazos…
Si me voy, me extrañarías como yo a ti,
La respuesta me atormenta,
Es como un trago de vinagre rasgando la garganta,
Esa incertidumbre de no saber si me amas tanto como yo a ti,
Perturba mis, cada día más esporádicos, sueños de quinceañera,
Te extraño, aquí en el otro lado de esta charca que llamamos nación,
Te extraño como la vieja grabadora extraña aquella canción,
Pero, no sé si tú, estés luchando con el dolor como yo,
Si tus sueños se deslicen por empedrados que tengan mi nombre tallado,

No sé, si me amas tanto como yo a ti.

lunes, 8 de junio de 2015

El secreto

Te pienso con palabras que no he dicho a nadie más que a ti,
Te imagino con caricias que he reservado sólo para ti,
Te sueño con la dulzura que sólo ha florecido en tu lecho,
Y entre esas vocales y consonantes melodiosas de tu nombre…
Y al lado de esta felicidad que prodigas a mi cuerpo,
Mis versos más puros son solo un susurro desmembrado en el viento,
Comparado con tu voz susurrando a mis oídos
Esos mensajes en código que sólo conocemos tu piel y la mía,
Te acercas…me detengo,
Me acerco…te detienes,
Nos tocamos…
Y mis sentidos se adormecen con el roce de tus manos,
Parece que la vida se infiltra lentamente por mis poros…
Entonces dejo de sentirme una nación inhóspita
Y paso a ser parte de una patria que lleva tu nombre inscrito en la sangre,
Y entonces tus labios escriben más versos es este libro incompleto que es mi espalda,
Y entonces me reconozco más tuyo que mío,
Y te proclamo mío, sólo mío…tu mi nación, yo tu credo,
Simbiosis epidérmica, que serpentea entre rimas ni tan melcochudas, ni tan parcas,
Entre ese himno que son nuestros suspiros quebrados en deseo,
Cuando nos amamos y nada importa,
Ni la noche que se arrastra a los pies de nuestra cama,
Y queda enredada entre las cobijas y las sábanas,
Y se disuelve temporalmente con la virtuosa mañana que nos saluda tímidamente,
A través de la ventana pulida como tus pensamientos,
Como la lápida en la que he escrito mi nombre,
Anticipando en verso final de esta historia que yo llamo vida…
Mi vida parece tener fecha de caducidad, y quisiera compartir ese secreto contigo,
Como todos los otros que tenía, pero, no quiero verte llorar de nuevo,
No quiero verte arrugado como un maracuyá seco,
No quiero verte descocido en llanto dando volteretas en la cama,
Me guardaré ese único secreto, como me guardo tu nombre para las noches ardorosas.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...