viernes, 3 de mayo de 2019

Quizas


 Si pudieses ver el interior de una criatura viva,
Entenderías la complejidad del cuerpo,
Si pudieses ver el interior de sus mentes,
Podrías ver lo variado de sus emociones,
Si pudieses ver el interior de sus almas,
Podrías ver lo congestionadas que están de mierda,
De demonios propios, de culpas ajenas,
De heridas que nunca sanaron por completo,
Si pudieses ver el interior de una persona,
Podrías siquiera empezar a comprender que cada palabra es poderosa,
Que los halagos a veces solo te dan un minuto más de vida,
Antes de que tomes barbitúricos o te cortes las venas,
Y que los insultos pueden ser tan poco agresivos como una astilla,
O fulminantes como una bala explosiva,
Si pudieses ver dentro de cada ser vivo,
Podrías ver como sus emociones fluyen en colores,
Como tuberías de arcoíris y ríos de flores,
Algunas muy hermosas,
Otras lastimeras y hasta hediondas,
Si pudieses ver dentro del corazón de las personas,
Entenderías que algunas sonríen solo por no darte más en que pensar,
Que se guardan sus dolores,
Colorean los virus que los están matando,
Los medicamentos que les desintegran las entrañas,
Y siguen sonriendo,
Siguen siendo amables con el resto del mundo,
Siguen viviendo un día a la vez,
Minuto a minuto,
Si pudieses ver dentro de cualquier ser vivo,
Entenderías que la vida es más compleja de lo que parece,
Y si los demás pudiesen ver dentro de tu ser más íntimo,
¿Qué verían?
¿Alegría y esperanza?
¿Melancolía y desesperanza?
¿Dolor físico, emocional o ambos quizás?
¿Podrían ver el verdadero tu o el que te esfuerzas en aparentar?
Si pudiésemos el corazón de los demás,
Quizás viéramos horrores que nunca imaginamos,
O quizás veríamos paramos tan hermosos que nos empecinaríamos en quedarnos,
Si pusiésemos ver lo que hay en el alma del otro,
Quizás podríamos ser un poco más humanos,
Un poco más tolerantes, un poco mejores personas…
Quizás,
Quizás…quizás.

Gorriones


En medio del cielo,
Allí donde el viento es grácil y nómada,
Aletean los gorriones,
Con la cadencia de un latido enamorado,
Maniobrando sus plumas alineadas,
Empecinados en llegar lo más alto posible,
Hasta cansarse,
Y luego dejarse al abandono,
Como yo,
Como los miles de suicidas en la ciudad de Lima,
Y caerán, caeré, caeremos,
Hasta besar el pavimento,
Y volver esta ciudad gris e inhóspita,
Una flor sanguinolenta…amapola madura y provocativa,
Y luego nos pondrán en bolsas negras,
Como deshechos infrahumanos,
Como basura que se saca por la noche,
Para ser colectada por los ruidosos camiones,
Que inician la balacera de alarmas ultrasensibles,
De autos mal parqueados a ambos lados de la pista,
Si miras hacia arriba,
En lo alto, los verás,
Temerosos con los brazos abiertos,
Abandonados a la desesperanza que parece ser la única amiga,
Que yace sobre la vereda ofreciéndoles un beso, un abrazo,
Si clavas tu mirada en las cornisas altas,
Veras pequeñas siluetas deformadas en el miedo,
En la urgencia de que todo acabe y quizás todo mejore alguito,
Saltando como en cámara lenta,
Con los ojos cerrados, como si sus parpados hubiesen sido cosidos,
Quizás imaginando que regresaran a la fuente de las almas,
Para tener una nueva oportunidad de ser felices,
Y en esa fantasía mundana se pierden,
Antes de impactar con la dura realidad del cemento,
Que los espera para ungirlos de asco por última vez en su vida,
Detente a ver a los gorriones envainarse en el viento,
Cuando caen en picada,
Y reza para que sus almas también regresen a este mundo,
Como las de los suicidas de fiestas de guardar…sin tanto drama,
Quizás con el amor que se les negó,
Quizás con esa alegría mínima que me impide seguir sus pasos.

Destino


La fuente de las almas brilla en un azul pálido,
El aleteo del espíritu se siente cada vez más fuerte,
La noche de luna roja ha llegado,
Las almas se contornean en su estanque,
Parece un cardumen de lisas excitado,
Muchas regresarán al mundo que las vio partir hace siglos,
Otras incursionaran en la aventura que es la vida por vez primera,
Y aquí los dos nadando sinuosamente,
Una vez más viajaremos juntos,
Como el mar y el viento,
Como la barca y el remo,
Al otro lado del umbral florido nos encontraremos,
Para vivir una vez más esa historia tan nuestra,
Como una invocación de Enoch al alba,
Con fuerza, con luz propia,
Y nos entrelazaremos como versos de una poesía,
Que flotan ligeros,
Que encarnan, que mueren y resucitan una vez más,
En este tránsito azul que late presuroso,
Como el corazón de un recién nacido…
La noche del retorno hay llegado,
No te sueltes de mi mano,
Que yo no soltare la tuya,
Y podremos encontrarnos nuevamente
Una y otra vez, y otra vez más
Hasta que la fuente de las almas reclame la presencia de todos,
Y aun en ese día, las nuestras nadaran de la mano.

Espera


Y a la deriva se va el bote de las almas,
Tambaleándose sobre las olas,
Como una campana vieja y oxidada
Que pende de del cuello de un gato,
Hacia el oeste navega lento,
Y allá donde las arenas inmaculadas de orillas lejanas,
Se dirige sin mirar hacia atrás,
Como huyendo de un sicario obstinado,
Se va mi alma como una barca
Hacia costas donde epitafios rotos yacen grabados,
En caparazones raídos de tortugas
Que se han secado como mis rimas más animadas…
Meciéndose en el mar del olvido,
Se dirige a encallar en Puerto Desesperanza,
Donde algunas casuchas aún se mantienen erguidas,
Con lámparas cuyo aceite viejo alumbra tenuemente,
Allí ha de reposar hasta que la muerte me lleve con ella,
Allí ha de esperarme,
Recogiendo plumas de gaviotas suicidas,
Para tejer atrapa sueños,
Y poder retozar juntos hasta el día del juicio,
Y quizás allí podamos verlo de nuevo,
Oír su voz como de zumbido de abeja ebria de primavera,
Susurrando mí nombre,
Y uno de esos “te amo”, cálidos como el verano,
Pero hasta que eso suceda,
Mi alma esperará en aquella playa marchita,
Y yo seguiré viviendo
Procurando no romperme como una olla de arcilla,
En las brasas de este infierno que es la vida sin ti a mi lado.

jueves, 2 de mayo de 2019

Eden


The grass beneath my bare feet,
Feels sturdy and clean,
And over it, I wait
Wait for you to arrive,
Like the pinkish cherry blossoms,
Which curl before landing on my chest…
Here where Mother Nature gives birth,
I lay and rest,
Waiting for you to arrive like the always belated spring,
With no worries, no deeds,
No more dues than a couple of kisses,
Here, over the newly born sprout of grass,
My legs await for you,
Like fresh drops of rain,
Like the waves that stroke the sands,
Sweeping away its nightmarish angst,
I am here, waiting with no doubt,
Knowing it’s me with whom you’re content to be,
Waiting to grab your hand and walk with you,
Grasping your elusive warmth like gossamer,
A silken-singing verse,
Transformed in that deep soothing voice of yours,
Here…I am, and will be,
Till you arrive,
And then we’ll rest together…engraved like memoirs of Eden,
The greenish carpet we used to wallow in.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...