lunes, 27 de mayo de 2019

Vida


La vida se aprende respirando,
La tierra caminando descalzo,
La paz haciendo el bien sólo porque sí,
El amor acariciando,
El éxtasis desnudándose,
La fragilidad del ser arriesgándose,
El dolor enterrando a tus muertos,
Y la fuerza de tu alma sonriendo
Aun cuando tus ojos lo único que quieren hacer es ahogarse,
Desprenderse como nidos abandonados
Y estrellarse en el piso,
Y volver a ser solo un manojo de ramas secas,
Una nada desordenada…
El agua se aprende sintiendo la lluvia sobre las mejillas,
El calor acariciando el cuerpo de tu amante,
Y el vértigo parándote en una cornisa cuando él ha huido,
Dejando las ventanas abiertas,
Las luces encendidas,
El alma un insondable y negruzco agujero…
La vida se aprende día a día,
Paso a paso,
Verso a verso,
Con un hola, un hasta luego y muchas veces un adiós.

martes, 7 de mayo de 2019

Dolor


El dolor me estrangulo las costillas,
Las quiso quebrar, moler como sal gruesa en un mortero,
Pero no lo logro, aún respiro,
Y aunque lo hago con dificultad, no me quejo,
Es más sonrío,
Aún estoy entero,
Mis piernas siguen siendo traviesas,
Mis manos siguen siendo aventureras,
Mis miradas siguen siendo como flores color chocolate,
Anunciando la primavera,
El dolor quiso aniquilar la voz de mis rimas,
Quiso desintegrar mis versos, y no lo logró,
Sólo me hizo me más fuerte,
Me hizo echar raíces más profundas,
Encontrar el rayo plateado que recorre mis Chakras,
Me hizo encontrar el vigoroso resonar de mi pecho,
Como tambor de guerra,
El dolor me quiso consumir como incienso encendido,
Pero no lo logró,
Sólo hizo que mi esencia se volviera más densa,
Como la sangre que fluye por mis venas
Como mis pensamientos más lascivos,
Solo me hizo encontrar la música en el crujir de mis codos y rodillas,
Me hizo oír con más tensión a las cuerdas tensas de mis músculos,
Me ayudo a volver esas fibras punzantes y dolorosas,
En cuerdas de un estradivarios que suena a Primavera,
Cuando él me acaricia y me da aliento,
El dolor me quiso destruir como una aldea invadida por bárbaros,
Incendiando todo con fuego y fiebre, pero no lo logró,
Y no lo logrará,
Hoy lo recibo en este templo quejumbroso que es mi cuerpo,
Y lo dejo andar libre,
Pues no importa cuánto intente saquear mis arcas de esperanza,
Siempre abundará como amapolas en un prado fértil y tibio,
El dolor me susurre al oído intrincados planes suicidas,
Pero ninguno de ellos me sonó tan dulce o convincente
Como la voz de mi novio diciendo: Te amo.

Nadie


Yacen las sombras con los cráneos perforados,
Mi tranquilidad se volvió una bala justiciera,
Y allí tendidas en el suelo han quedado,
Tapizando el camino de retorno al pasado,
Ese estrecho tramo que conecta con el dolor que he vivido,
Pero no más,
No más guerrillas en mi mente,
No más bombas molotov de depresión y angustia,
No más lluvia de afiladas cuchillas bañadas en ponzoñosa culpa,
No más,
Todo eso ha quedado atrás,
Como la guerra en las fronteras de mi cordura,
Y yacen allí los restos de fusiles descargados con ira,
De carros blindados en los que me oculte para no ser lastimado,
Allí yacen tendidas las sombras tormentosas,
Y por fin mis versos se columpian en sonrisas,
Que embellecen mis mejillas regordetas,
Por fin mis ojos están suficientemente secos como para ver el sol y la luna,
Con claridad plena,
Si…ya han muerto las sombras,
Y no hay quién las llore,
No hay velorios quejumbrosos,
No hay gaitas y medallas,
Nadie las extrañará,
Nadie…nadie.

Paz


Con el puño al cielo,
Grito de libertad y decisión férrea,
Yo puedo,
Aun con este calor que me corroe desde dentro,
Con este vértigo que marea mis neuronas,
Batiéndolas como claras de huevo,
Enérgicamente y con cierta lascivia,
Con el puño al cielo,
Con un gesto regio de insurrección socialista,
Así me levanto,
Acalambrado,
Con los cartílagos de todo mi cuerpo…enjutos,
Raídos,
Como pan, como queso,
Como el aroma de marihuana líquida embadurnada en mi piel toda,
Con el puño al cielo,
La templanza se levanta
Entre los lacerantes cortes invisibles en mis músculos,
Y mis lágrimas ocres se vuelven una barricada,
Hoy me levanto,
Junto con este puño iracundo,
Apuntando al cielo,
Pero no renegando de mi destino,
Sino abrazándolo con la misma ternura que mi novio me abraza,
Cada noche en que me tuerzo adolorido,
Con el puño al cielo,
Y con sus dedos enredándose dulcemente en mi cabello,
Yo seguiré caminando,
Seguiré sonriendo,
Seguiré hilvanando melodías con el crujir de hojas secas,
Y mis versos los atare como bouquets de lirios rosas y lilas,
Y se los ofrendare a él, pues si ha secado mis lágrimas,
Merece todas y cada una de mis sonrisas,
Mis miradas enamoradas,
Y mis piernas indómitas como el mar añejo,
Con el puño al cielo,
Yo seguiré respirando,
Viviendo,
Y sobretodo amándolo,
Porque sé que es lo mejor en mi vida,
Porque sé que en sus besos mis pesares se vuelven primaveras.

domingo, 5 de mayo de 2019

Fibromialgia: Crisis


Otra vez ha tocado mi puerta el verdugo despiadado,
La fibromialgia se ha liberado de sus cadenas de opioides,
Y arremete con ira contra todo lo que soy y no puedo hacer nada al respecto,
La luz se vuelve dardos afilados,
Se clavan en los ojos,
Estampidas de dolor pisotean mis pensamientos,
Mis reflejos se vuelven tontos,
Mis músculos se tensan todos,
Mis ojos parecen ser tirados como corceles indomables
Hacia adentro, con furia,
Mantener los párpados abiertos es tortuoso,
El ruido se filtra de frente a mi alma
Como un canto psicópata de sirenas desquiciadas,
Todo da vueltas como el mismo planeta,
Y aun estando quieto como momificado,
Acurrucado en la cama,
Apretujando las almohadas como duraznos maduros,
Todo se menea, de derecha a izquierda,
De delante hacia atrás como olas de un mar esquivo,
Alérgico a la arena, que cuando la toca se asquea y huye raudo,
Las puerta esta sellada como la de una celda
La ventana ataviada por cortinas oscuras como mi alma,
Y aun así el ruido se cuela, un zumbido como de abejas excitadas,
Dejo que mis pensamientos se derritan con el calor corporal,
Y se dispersen en el viento como granos de polen invisible,
Aun así no puedo aligerar el peso de mi cabeza,
Ni soltar los músculos del cuello y hombro que parecen tejidos a croché,
Las piernas empiezan a temblar,
Las pantorrillas arden como si alguien me estuviera despellejando,
Las acaricio lastimeramente para comprobar que aún están completas,
Aun cuando se sientan quebradas,
La sensación de desgarro sube por los muslos,
Todo quema como si me estuviesen friendo en aceite caliente,
Los nervios se contraen como agazapándose,
Respiro lento y profundo,
Procuro concentrarme solo en el aire fresco del ventilador encendido,
Pero nada funciona,
Las articulaciones crujen sin que mi cuerpo se mueva,
Mi estómago parece estar goteando ácido muriático en mi abdomen hinchado,
Mi garganta seca y amarga solo anticipa la llegada de las arcadas,
Me rindo al dolor que me agota como un amante exigente,
Y me quedo en cama hasta que se aburra, se vista y se vaya,
Luego continúo con mi vida,
Mareado, con sueño, lleno de analgésicos y antidepresivos,
Pero sonriendo lo más que puedo,
Disfrutando de las mañanas en que me levanto en una,
De los días en que subir escaleras no se siente como caminar sobre vidrio,
Sigo mi vida, mirando al cielo, esperando que llueva,
Y procurando que mi depresión no consuma todo lo bueno que aún me queda,
Sigo con mi vida, procurando mantenerla tan sedada como mis neuronas,
Procurando que se vuelva más olvidadiza que yo,
Pero sabiendo que dará un zarpazo atrevido en el momento menos esperado,
No la aborrezco por hacerme sentir menos yo día con día,
Pero tampoco la abrazo con ternura,
Esto es solo una batalla a tiempo completo,
Espero poder pelearla cada día con mayor entusiasmo,
Y algún día lograr decirle:
Te derrote, te vencí bitch,
Back off and watch me live!!!

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...