sábado, 28 de noviembre de 2020

Un paso más

 

En esta noche sorda,

Mis ideas brillantes solo atraen miedos,

Como polillas a la lampara encendida,

Ensordeciendo la razón con su aleteo fúnebre…

En esta noche decadente,

Mis ojos atraen la lluvia,

Como los pétalos rugosos de las amapolas…

En esta noche que me envuelve,

Como carne, como fardo, como capullo de seda,

Quisiera quedarme,

Quieto, tan quieto como la tierra seca de las tumbas viejas,

Quisiera poder prescindir del oxígeno como las rocas

Con las que tropiezan los que logran huir de este manicomio que llamo vida…

Esta noche ha venido pedante y regia,

A tomar posesión de lo que cree que es suyo…

El tiempo, mi tiempo, tu tiempo, nuestro tiempo,

El espacio,

La profundidad de mis temores,

La ligereza de mis palabras,

Este templo vacío que es mi pecho,

Y este credo impío que es tu nombre en mis labios…

La noche ha llegado,

Ojalá echase raíces y se volviese eterna,

Ojalá me engullese con sus colmillos de olvido…

Sí, estoy cansado,

Sí, estoy triste…

Y no…ya no quiero dar otro paso más.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Insomnio

La noche es solo un papel de carbón arrugado,
Descolorido en los bordes,
Con manchas blanquecinas y traslúcida,
Que llamamos estrellas, esperanza y sueños…
Reflejando esa luz percudida de la luna,
Avejentada y porosa como los huesos de los muertos que yacen en sus madrigueras
Arropados de tierra y raíces,
Césped y una que otra flor mustia pudriéndose en un florero escueto
Relleno de agua estancada y larvas de zancudo…
La noche me mira con descaro por la abertura de la cortina,
Ve como extraño la paz sobre la almohada vacía,
Mira como en silencio mis labios balbucean rimas, rezos y maldiciones,
Insomnio, 
Haciendo nido en los pliegues de las sábanas y cobijas,
Consumiendo el aire de la habitación en tinieblas, 
Mascando la poca razón que le queda a mis sesos. 


La noche se siente áspera como arena pegoteada sobre la piel húmeda,
Los rencores florecen entre mis uñas y trepan cadenciosos por mis extremidades,
Hasta que el rechinar de los dientes embebidos en cansancio,
Agrietan la serenidad de las horas muertas…
Y me dejo ir entre mis recuerdos más penosos,
Entre mis sueños más grandes,
Sabiéndome un turista repudiado,
Un extraño en mis propias vísceras y rimas…
Anhelos pegajosos de adolescente… no más,
Solo pensamientos enajenados
Los rostros familiares impresos en el reverso de mis párpados,
Unos sonrientes y otros llenos de un horror que bien podría ser vergüenza,
La noche me mira,
Me acusa entre dientes, de pecados que ni siquiera recuerdo, o que quizás no quiero, 
Insomnio…
Mi frente pesa como un costal de piedras y caracolas,
Y voces casi demoníacas susurran en mis oídos.

Inmune,
Si, resistente a los narcóticos, y a las benzodizepinas,
Regias y frívolas se han vuelto mis neuronas…
Aguerridas, como un pueblo exigiendo justicia,
Interrumpiendo el paso de la razón y de la calma,
Apedreando a la insulsa cordura que aún me gobierna…
Insomnio, 
Se siente en la piel y el musculo, 
Perforando, llegando al nervio y luego al hueso, 
Mordisqueando, royendo, engullendo y defecando ,
Bautizándome con vinagre, 
Marcándome como rebaño para ser sacrificado, 
Estoy cansado de dar vueltas en mi cama, 
Yendo y viniendo como olas en un mar infinito, 
Sin encontrar la paz de una playa, 
Sin extinguirme como la tenue luz de esta luna putesca 
Que me observa con malicia por entre las cortinas. 

Mi fuerza se me escurre por las piernas,
Como lluvia,
Llevando consigo la poca alma que queda contenida en este cuero aspero
En este cáliz sanguinolento que llamo cuerpo,
¿Qué me espera?
Sino otra mañana que se sienta como látigo sobre mi espalda,
Como castigo por crímenes que no creo haber cometido,
Y una sonrisa estirando mis mejillas,
Como acto reflejo al golpe sobre las rodillas…
Y mis miradas marrones enrojecidas, y sin disimulo,
Como ojos a los que se les ha extirpado los párpados,
Y siempre están abiertos,
Dejando que la luz se cuele hasta el alma,
Y la calcine como insectos bajo una lupa malintencionada…
Quiero dormir, quiero cerrar los ojos y abrazar el olvido…
Quiero dormir y no puedo. 

jueves, 17 de septiembre de 2020

Continuidad

Dejo aquí mis pensamientos adormilados como un prado seco,
Esperando que el sueño los arrope con la tibieza de abrazos familiares ,
Dejo que mis ojos suspiren rimas,
Como lágrimas acuñadas en nubes deformes desparramadas en el firmamento,
Un llanto que ha esperado paciente por este momento to silente,
Este instante en que la cordura se evapora de mis sienes…
Respiro profundo,
Respiro lento,
Dándole una pausa a mis latidos,
A la búsqueda exhaustiva de mi yo pasado,
De esa harapienta imagen ahora tan distante, 
Prófugo de mis miedos,
Que seguro regresará algún día, 
Cuando el mundo sea menos caótico, 
Cuando por fin mis pies den pasos firmes,
Cuando mis rodillas no crujan como ramas resecas, 
Cuando mis palabras no se tropiezan con mi lengua,
Cuando mi saliva no sepa a opioides sintéticos, 
Y mis ideas fluyan armoniosas como las notas dulces de tu voz, 
Susurrando en mi nunca, 
Prometiéndome que por cada noche de fiera tortura
Tendré una mañana aun más hermosa invadiendo asolapada el horizonte, 
Y una sonrisa tuya elevando me como si no pesara nada… 
Hasta el cielo, hasta el infinito… 
Y si es contigo, sé que así será,
Así que no sueltes mi mano, 
Sigue siendo esa primavera obstinada que destierra el otoño de mi lomo, 
Sigue siendo esa felicidad con que soñé por tantos años 
Sigue siendo mío y yo seguiré siendo tuyo. 

miércoles, 26 de agosto de 2020

Sólo un sueño.

Hoy las palabras se me cuelan entre los dedos como arena de mar,
Abro los ojos y ya no las encuentro, 
Y me quedo quieto que exaltado 
Y con un sabor saldo y frío hacinado en la garganta,
Hoy me vuelvo a despertar con un verso incompleto merodeando mis pensamientos,
Y no sé qué es,
Si es un poema ue alguien escribió,
Si es un himno que alguien proclamó,
Si es un lugar que alguien amo tanto que visitó un después de muerto, 
Un amor que viví en una vida tan distante como las estrellas, 
Quizás solo sean todas las emociones que trago día a día, 
Que vienen a mi con sus abrumadoras e incomprensible voces... 
Con ese susurro que se sobrepone como gotas de lluvia cayendo en el lomo acuoso del mar…
Otra noche más con esta sensación plena de una tonada incompleta colgándose en el viento,
De un salmo recitado quizás  en otro tiempo, en otra vida… 
¿Debería dejar que se pierda entre tus respiración y la mía? 
¿Debería dejar que desaparezca como lo hace el tiempo? 
O volver a dormir sumergiendo mi yo más ligero en los recovecos de mis ideas, 
Allí donde yacen desperdigados recuerdos de antiguos Yo, 
Como hojas secas al llegar el otoño, inertes pero reacias a extinguirse… 
¿Debería intentar perderme en las grietas de mi mente? 
O ignorar esa sensación de urgencia en el pecho, 
Como he ignorado tantas veces el llanto… 
Es tarde, o quizás sea demasiado temprano, 
Quizás deba volver a arroparme en tus brazos y pretender que duermo, 
Pretender que nadie me llama, 
Pretender que aquello fue, es y será… solo un sueño,
Sólo uno más. 

jueves, 18 de junio de 2020

Sal y Agua

Me siento pleno como el mismo océano,

Con sueños que se han vuelto partículas y flotan en mi todo,

Con esa calma fría que ondula en mis venas,

Con una serenidad salada que me preserva a salvo de las pesadillas,

Sí, he cambiado,

He madurado,

Me he transformado de a pocos como el mundo,

Corriendo tras los cabellos rubios del sol,

Me he adaptado a los incomodos silencios,

Surfeando sobre los tenues brillos de la luna,

Y me he zambullido en mis propios pensamientos,

Sin un tanque de oxígeno,

Ahogándome en ese estanque de ideas revueltas,

De dudas existenciales,

Y al tocar el fondo de esa poza que llamo alma,

Por fin me he encontrado,

Como se encuentra el tono correcto en una caja llena de colores,

Como se encuentra un trébol de cuatro hojas en una ciudad tapizada de asfalto,

Me he encontrado y me he abrazado,

Me he dado aire y una razón para seguir adelante,

Para salir nadando decidido como los delfines,

Cantando como las ballenas…

Y ahora heme aquí vistiendo nada más que una sonrisa,

Sintiéndome valioso,

Sintiéndome hermoso,

Listo para ser acariciado,

Listo para amar sin temor a ser lastimado…

Hoy me siento fresco y misterioso como el mismo océano,

Esperando a que tus labios descifren mis secretos,

Esperando a susurras otros más con mis dedos arañando tu espalda,

Y recitando versos con mis tobillos sobre tus hombros…

Hoy estoy aquí limpio y fresco,

Seguro de mí mismo,

Un año más sabio,

Un poco menos perdido…

Ven, nademos juntos,

Ven, mezclémonos como la sal y el agua.


Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...