miércoles, 2 de junio de 2021

Minutos

 

La muerte se desliza suave

Como una barca sin rumbo

Sobre restos fúnebres de olvidados naufragios

Que el océano no ha logrado digerir

Y allí flota como cuajo graso sobre las olas

Que saben a recuerdos desteñidos

A los puertos que dejamos atrás cuando crecimos

A esa esperanza de felicidad plena

Que con los años colorean de gris nuestro cabello

Aquella esperanza que quizás nunca existió

O ya enterramos en el jardín más cercano,

Como a una mascota querida que no logró resistirse al tiempo,

Y aun así debilitados

Con hoyos en donde se supone que va el alma,

Avanzamos,

Como los acordes ensordecedores de cigarras

Camufladas entre las hojas mustias

Suplicando lluvia

Un poco de ternura

Un beso, una caricia

Un amor que llamemos nuestro,

Que sea glorioso como una epifanía…

Pero quizás nunca llegué,

Y aun así la terquedad de la carne y los huesos,

Nos deja quietos esperando lo absurdo,

Masticando una mentira

Un aliciente para seguir respirando,

Sin razón aparente,

Sólo el resultado de funciones autónomas,

De sinapsis seudológicas,

Oxidándonos con cada bocanada de aire,

Como un trozo de metal dormido sobre un balcón avejentado,

Escarchado por la sal del mar que se aproxima y se aleja

Con igual desinterés…

Y esperamos algo hermoso,

Hasta que la piel se cuartea,

Llena de arrugas y desdichas,

Se dobla, se quiebra,

Y entonces nos arrastramos como orugas,

A los capullos rectangulares

De nogal cepillado y barnizado con precisa técnica,

A dormir plácidos

Y arroparnos en el silencio que todo lo cura,

Esperando que la carne remanente se disuelva

Como composta en la tierra removida

Y el alma seca sea liberada

Como versa el himno de mi patria,

Pero con muchísima menos gloria…

Doy un paso más sin siquiera desearlo,

Solo avanzo…

Extrañándote, susurrando tu nombre,

Sin recibir respuesta a mis susurros,

Extrañándome, procurando no rendirme,

Encomendando mi mancillada razón a mis medicamentos,

Y avanzo,

Aunque hoy lo único que deseo es detenerme…

Quedarme quieto esperando el próximo tiempo,

Con un ticket tatuado en mis muñecas,

La hoja del cuchillo vuelta una amapola,

Las lágrimas una acción de gracias…

Allí dónde te encuentres,

Espérame. sólo un poco más.

Espérame…sólo unos minutos más.

jueves, 27 de mayo de 2021

Depresión

Y los minutos se convirtieron en días,
Los días en semanas, estas en meses,
Y pronto los años se habían hecho pesados sobre la espalda,
Como una tonelada de nieve cayendo sin piedad,
Y el cabello se torno gris,
Las esperanzas líquidas en los ojos
Los escuetos sollozos densos llantos,
El dolor se hizo sólido como un cuchillo abriéndose camino
En la carne suave,
Cortando los ligamentos,
Una y otra vez, y otra vez más
Hasta que el agua se evapora toda,
Y la sal curtió el cuerpo desde dentro
La sonrisa fingida,
La mirada deformada
Ni un ápice de vida, pero tampoco resentimiento,
Solo ausencia,
Solo un lamento que silbaba en mis oídos
Una urgencia de desvanecerse como la misma niebla,
Andan mis pies sobre la tierra,
Uno tras otro, y se repite el ciclo,
Con una demencia dolorosa
El polvo ni siquiera se agita
Sino que ignora su andar melancólico,
No hay un horizonte…
Solo una noche eterna que mordisquea
Como pirañas etérea,
Que succiona minúsculas porciones de vida
Como mosquitos inquietos
Pero no lo suficiente, 
Nunca es suficiente.... 
El lago enfrente de la casa
Susurra mi nombre,
La ventana más alta reclama mi presencia,
Las pastillas en la botella refunfuñan y desean ser tragadad,
Como las mentiras de antaño
Como los insultos de tiempos lejanos,
Como la autoestima marchita como espinaca recocida,
¿Cuando podré decir adiós?
Y si me despido ya mismo,
¿Alguien me extrañaría? 
¿Siquiera notarían mi ausencia? 
¿Te dolería? 
Es tarde, pesan los párpados 
Arden las pupilas, 
La colcha suicida no se decide si caer o quedarse sobre la cama, 
Otro día más, 
O quizás otro día menos... 
Recién rugen las tripas, 
Hambre, 
Sueño, 
Hastío... 


miércoles, 19 de mayo de 2021

Súplica

Los cuerpos embalsamados,
Huecos como mis versos,
Tiesos como el mango de un cuchillo…
Arropados tiernamente en los cascos de nogal barnizado,
Son insertados como cuñas en la tierra,
A entreverarse con las raíces
A descomponerse lentamente,
Sin miedo como exhalo mi aliento cada día,
Viendo el calor de mis entrañas volverse vapor nublado el paso…
Los huesos pesan demasiado,
Las articulaciones chillan como murciélagos espantados,
La piel se siente áspera como arena sucia,
Y la sonrisa descarada solo desgasta los labios
Una máscara,
Pero debajo de ella solo las ganas de acurrucarme
En los brazos decrépitos de la muerte,
Y en su velo dejar rodar mis sueños rotos,
Mientras apretujo mis párpados 
Ignorando al reloj crucificado sobre la pared desteñido… 
Cuántas vueltas más han de dar sus raquíticos brazos
Girando como veleta desorientada,
Cuantos días, semanas, meses, o años más
Tengo que esperar para poder volver a encontrarte…
Ya no puedo más,
Ni un minuto más,
Oh querida muerte…
Ven, rasga, quiebra, rompe
Siega como maleza mi vida
Toma mi alma
Te la entrego para que te entretengas,
Torturándola, fractura doña, flagelándola,
Y cuando pierdas el gusto sádico,
Arrójame como trapo sucio a los brazos de mi amado…
Lo extraño,
Ya no puedo más,
Ni siquiera un segundo más,
Sin él a mi lado,
Sintiéndome la mitad de lo que era, 
Oh querida muerte, 
Ven por mí. 

miércoles, 12 de mayo de 2021

Nada

El jardín yace inerte,

Empolvado como un mausoleo antiguo,

Las hierbas que nadie plantó ni regó,

Se irguen desafiantes

Sobre los resecos brotes de buganvilias,

Las arañas se han mudado

Ya no hay comida,

Solo esa sensación fría que barre el suelo,

Como escoba vieja y cadavérica

La emoción es ese escarabajo desnutrido

Arrastrando su panza por la grava sedienta,

Mirando como la paloma sentada en el alambre chamuscado

Apretuja sus párpados,

Y dibuja su cuerpo

En sus ojos negros como heraldos de la muerte,

Su lengua viscosa y discreta se asoma

Relame su pico

Y se lanza al vacío

Como un clavadista en los peñascos broncos del Caribe,

A dos milímetros de la tierra,

Su pico agudo como el dolor

Lacerante como l depresión,

Aprisionan el cascajo crujiente y sabrás que es el escarabajo,

Y ensimismada en la gloria de su hazaña,

Cierra los ojos confiando a ciegas en el viento,

Impactando contra la pared,

Un crujido silencioso en medio del bullicio del mundo,

En el hueco profundo del alma,

Ínfimo como una rima sobre esforzada,

El tiempo sigue trepando por las piernas,

La alegría es sólo un recuerdo añejo como un queso,

Se respira sin motivo aparente,

Se da un paso, luego otro,

Pérdida y recuperación de un equilibrio impostado….

Impostergable es la muerte,

Agria la sapiencia sin gracia,

Callados los labios,

Ruidosas las miradas,

La vereda mojada y resbaladiza,

Desorientado,

Lo antes amado hoy vale tanto como el yo…

Nada.

domingo, 28 de marzo de 2021

Nosotros

El reloj se ha escurrido por la pared,

como un espagueti pegoteado reptando cuesta abajo,

y sobre el suelo yace fragmentado…

el tiempo ha pesado tanto,

las manecillas no lo han resistido,

y han hundido sus cabezas como señal de derrota…

el reloj se ha escurrido por la pared,

la vida se nos escapa de entre los dedos,

como agua y arena,

como una serpiente cubierta de aceite…

y nosotros vemos como se desliza

hacia el horizonte,

hacia el olvido,

hacia la eternidad

y tratamos de seguirle el paso,

pero ya no queda más fuerza para tanto camino,

así que la despedimos con una sonrisa,

con un suspiro apaciguado

y nos quedamos aquí,

abrazados,

entrelazados como hilos de seda,

en un capullo que se va haciendo más tenue,

como tus cabellos,

como tus miradas,

como los movimientos de mis huesos…

el reloj se ha escurrido por la pared,

como la cobija por el borde de la cama,

oveja suicida

y yace allí solitaria,

nuestras manos se niegan a pescarla,

y allí se quedará

hasta volverse extranjera

mientras observa como la fría noche lame las ventanas,

pero aquí todo aún está tibio,

como las hornillas de la cocina recién apagadas,

aquí sobre la calma marea algodonada

la seguridad reina soberana…

el reloj se ha escurrido de la pared,

el tiempo lo ha roto con su peso,

y pretende amedrentarnos,

pero esperamos serenos

su inevitable mordida,

a ese decisivo trance,

entre sus dientes oscuros,

nos delizaremos sin miedo

pues nos tenemos el uno al otro,

siempre tú, siempre yo…siempre nosotros.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...