martes, 29 de enero de 2013

Tu son


Tu cuerpo canta en silencio los acordes de mis dedos desnudos,
Tu respiración es como un voltio peligroso,
Sé qué te mueres de ganas por decirme que me amas, pero no lo haces,
El sortear tus pensamientos entre las olas,
Te ha dado esa cautela gatuna…
Que te hace cerrar los ojos y besarme con demencia,
Antes de dejar que tus labios pronuncien la sentencia de tu perdición,
Mi nombre y un te amo, se convertirían en un yugo insostenible,
Para alguien tan joven como tú….
Te pones en guardia cuando estamos solos pero te beso y tus defensas,
Caen junto con tus pantalones,
Podría obligarte a hacer cosas inenarrables, pero no tengo necesidad de ello,
Sólo tengo que pedírtelo suave,
Dejar correr mis deseos en el mar de mi voz,
Que al contacto con tus oídos se vuelven cuchillos,
Entonces eres mío…y haces lo que yo deseo,
Y cuando el amor está resuelto, te acurrucas sobre mí…
Luego giras, y tu espalda se disuelve en mi pecho,
Te abrazo, y me dices temeroso…como tartamudeando…te quiero,
Luego embistes mis labios con los tuyos,
Y vuelves a la acción meticulosa de satisfacer mis necesidades más lascivas...
Mi corazón es de otro hombre,
Pero, cuando siento el tuyo retumbando dentro de tu pecho mientras te toco,
El mío parece despotricar queriendo latir al son del tuyo.

Amar


Sospecho que tu tranquilidad antecede una gran tormenta,
Sospecho que tu sonrisa pía, esconde una feroz mandíbula,
Una lengua viperina, unas ganas histéricas de reclamarme tantas faltas,
Tantas mentiras, tantos engaños,
Sospecho que sólo estás esperando el momento justo para increparme mi infidelidad,
Sospecho que tienes planes cuasi macabros para desarticular mis caretas,
Y me inquieta ver a donde llegaremos,
Me pica la curiosidad suicida de verte despotricar en insultos,
Que me maltrates verbalmente, que me humilles,
Quizás esa ha sido la intención primigenia de toda mi deslealtad…
Me trataste demasiado bien,
Y el niño malcriado e hijo de un padre alcohólico y abusivo que hay en mí,
Necesitaba que tú continuases con ese linaje de vejaciones…
Perdóname por no guardarme sólo para ti,
Perdona mi recurrente falsedad…es que nunca aprendía a amar!

Tócame


¿Que carajos necesito para que me toques?
Las indirectas no funcionan…
Si te digo que tengo frío, me cubres con la colcha,
Eres idiota o qué?
Qué quieres que te diga?
Quieres que grite:
Cógeme? Penétrame? Lléname de ti?
Me insinúo 24 horas al día 7 días a la semana,
Y nada,
Lo único que me falta es un anuncio de luces de neón diciendo:
¡Persona en celo…lubricado y dilatado…por favor entrar con fuerza!
Qué te pasa? Cuándo deje de gustarte?
O es que andas toqueteándote tu mismo tanto que ya no tienes ganas de mí?
O peor aún, estás tocando a otro con esa calidez tan tuya?
Tócame,
Por favor, tócame,
Hazme el amor…viólame…
Te siento tan distante y yo me siento tan feo, tan soso,
Tócame por favor…cretino de mierda, tócame ya!

Sin parar


Mis pensamientos coherentes crujen bajo el peso de las obscenidades
Que mi mente podrida ha acumulado con el pasar del tiempo,
(podría culpar a la sociedad pero sería demasiado conchudo de mi parte)
Soy una inconsistencia racional…
Un delirio que no se suspira, sino que se gime,
(mierda otra vez estoy exudando feromonas bisexuales)
Yo amo?
Lo amo?
No sé, quizás sí, quizás no, quizás, tal vez, quizás…
La manera de querer muta según se me toque,
Soy materialista y al mismo tiempo me desprendo del mundo,
Soy lujurioso y romántico, aun cuando no se cual de los dos predomina,
Supongo que eso también depende de con quién me acueste,
Si he de dominarlo y romperlo,
O dejar que me haga lo mismo aun cuando sea por unos minutos,
Este sentido de equidad mártir no es lo mío,
Amo el desintegrar morales,
Adoro el romper corduras supuestamente más sólidas que mi ingle,
Me gusta ostentar esa rudeza innata de mi cuerpo voluminoso,
Esa violencia que se infringe con ardores hormonales…
Me gusta subyugarlos…subyugarte…
Pero, lo que más me gusta es ver tus ojos felices,
Y escuchar tu voz de venadito herido, pidiéndome que no pare!

lunes, 14 de enero de 2013

Amor


La vieja lengua del hombre se reduce a un conglomerado de ruidos,
Muchos de ellos crujidos masturbatorios, otros eyaculatorios,
¿Podremos cesar este jadeo eterno que nos eleva al cielo?
¿Alguna vez podré hablarte sin la intención de hacerte el amor?
No creo,
No creo que pueda, me excita tu presencia,
Tu aroma, el color de tu piel,
Aun si cierro los ojos puedo percibirte cerca,
Y todo en mi se pone en pie de guerra,
Siempre estoy listo para ti, para una batalla de cuerpos desnudos,
Para entrelazar mis piernas entre las tuyas,
Para oír el latido de tus tobillos susurrando a mis orejas,
Para sentir como rueda tu aliento sobre mi nuca y se enreda entre mis cabellos,
Para sentir como repta tu lengua sobre mis labios…
O que nuestras miradas se crucen mientras nos devoramos mutuamente,
Y nuestras cabezas revolotean sobre la ingle del otro en un aleteo sincronizado…
La vieja lengua del mundo es el sexo,
Pero, en tu lecho cobra nuevo sentido, no sólo es sexo es amor.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...