lunes, 29 de abril de 2013

Yo amo


Este pueblo se ha vuelto un manojo de nervios,
Una horda de mojigatos sombríos,
Parados a ambos lados de la carretera
Han sumergido a este mundo en un mutismo violento y ensordecedor,
Que me atosiga, me inunda los oídos
Parecen retoños maltrechos de la misma muerte,
Como sacerdotes siameses caminan de dos en dos,
Con sus sotanas largas y negras como la noche misma
Y en su pecho destella una esvástica cual luna romántica;
Van acechando contorsionándose en el viento,
Con un gesto regio de indignación,
Su estreches de mente ha remojado la mente de los jóvenes en odio,
Como quien remoja la hostia en el cáliz antes de la comunión,
Mi ser tan colorido les agrede la visita,
Mi ser tan de primavera desentona en sus otoños,
Pero, que chucha…jódanse,
No dejaré de ser queer,
No dejaré de sonreír tan solo para complacerlos,
Los veo armando sus bocas con insultos crueles,
Los veo contrayendo sus puños,
Arrojen sus piedras, insúltenme, llámenme puto,
Con eso jamás podrán lastimarme…
Es más, me verán sonreír…véanme feliz,
Que les arda hasta el ano,
(Como si les hicieran fisting con Vic-vaporub en lugar de love-lub)
Mi felicidad será la afrenta más fuerte a su amargura genética,
Soy gay y soy ser humano,
Igual que ellos y al mismo tiempo diferente…
Ellos odian…y yo, yo amo,
No es sólo lujuria, yo también amo!

Dios


¡Ya no tengo fe!

Extraño los días de niebla ya que tu alma veraniega te obligaba a quedarte en la cama,
A atrincherarte en estas cuatro paredes, a nadar entre nuestras sábanas,
Como buscando un tesoro perdido, y allí me encontraba yo contigo,
Disolviendo los límites de nuestras propias pieles,
Fui tuyo y tú mío, como el hombre lo es de Dios, pero todo cuento de hadas se acaba.

¡Ya no te tengo fe!

A veces hasta yo me aburro de hacer malabares con objetos punzocortantes,
Los lanzo a lo alto y los espero mirándolos con los brazos cruzados,
Pronto lloverán violentamente sobre mí,
Pero, jamás dolerán tanto como el olvido al que me has confinado,
Te extraño, pero, te haces el sordo a mis ruegos, en eso te pareces a Dios.

¡Ya no le tengo fe!

domingo, 28 de abril de 2013

Sin sentido


Ver la verdad es como lavarse los ojos con ácido muriático,
Todo lo sientes destruirse,
Y lloras hasta que las lacrimales se han deshecho,
Después te vuelves insensible,
Un estatua de Gaudí a medio terminar en una ciudad mediocre,
Que entre sus ajetreos diarios olvida el latir de su gente,
Así me siento,
Estupefacto, en silencio,
Pateándome la mandíbula que ha caído hasta el suelo,
Dices que me amas,
Que me necesitas,
Que ardes en deseo cuando me miras,
Que hay un Harlem Shake en tus pantalones cuando sientes mi aroma,
Y que no hay nada más grandioso en tu día que verme sonreír,
Que mis versos son como un arco iris en los que se deslizan tus días cansados,
Para llegar pronto a abrazarme, a acurrucarnos en la cama,
Y ha hacerme el amor, hasta que la noche nos envuelva,
En el terciopelo oscuro de piel de lobo con que fue engendrada,
Dices que me amas,
Que soy el eje gravitatorio de tus pensamientos,
De tus deseos pecaminosos más sutiles,
También el de los que ruborizarían a los que escribieron el Kamasutra,
Dices que me amas,
Pero vas revoloteando en otras camas en cuanto me distraigo,
Y cuando te increpo tienes esa facilidad ponzoñosa
De hacerme sentir culpable y agradecido porque estemos juntos,
Te amo, te odio, pero no con tanta intensidad como me odio a mi mismo,
No tengo el valor de irme,
No tengo el valor de decir que lo nuestro es algo sin sentido.

Nunca


Estoy aquí quieto y acurrucado,
En un rincón oscuro de la casa
Desarticulado emocionalmente,
Con el alma desencajada,
Como cuando el amor se ha consumido,
Y el candente arrebato de la pelvis
Ha cedido ante una jauría de orgasmos,
Que han masticado sus ímpetus más enhiestos,
Heme aquí en un rincón solitario,
Pensándote, pensándome,
Tratando de descifrar la ecuación de nuestro amor,
La suma de mis afectos y mis mimos,
La multiplicación de tus vicios,
La división de los placeres,
Estoy aquí sumido en un pensamiento magullado,
Sé que te amo, y lo he dicho
Lo he sugerido, susurrado, gemido y hasta gritado,
Pero tú no has dicho nada,
Siempre es lo mismo,
Me oyes con la atención atónita de un animal disecado,
Y en un silencio ensordecedor,
Me embistes con más fuerza para que pierda el endeble control de mi voz,
Y luego utilizas tus labios como una camisa de fuerza para los míos,
Sofocas mis “te amo”,
Y mi corazón se asfixia al saber que nunca me dirás lo mismo!

miércoles, 10 de abril de 2013

Soledad


La paz de mi cama se ha escurrido como una rata temerosa,
Huyendo de un barco que pronto se hundirá en el negro mar,
Como tu ser en mi memoria,
Como tu sexo en mi ternura…
La paz ha huido como apedreada,
A curar sus heridas en una ratonera a la que llama hogar,
Y yo me quede aquí triste sin ti,
Ofreciéndote devoto todos mis pensamientos, mis rimas…
Este estúpido sentimiento de entrega,
Me rastrilla las entrañas con una sensación caótica,
Me siento más tuyo que mío, aunque me hayas abandonado...
Fuiste como el político elocuente,
Creí tus mentiras,
Y hurgaste mis cavidades basales,
Saqueaste mis bolsillos, mi mente, mi corazón, mis sueños,
Y cuando lo tuviste todo,
Me pateaste el culo, dejándome adolorido pero no de una forma placentera,
Las malas elecciones en mi vida, me han llevado a esto…
A la soledad.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...