jueves, 18 de junio de 2020

Sal y Agua

Me siento pleno como el mismo océano,

Con sueños que se han vuelto partículas y flotan en mi todo,

Con esa calma fría que ondula en mis venas,

Con una serenidad salada que me preserva a salvo de las pesadillas,

Sí, he cambiado,

He madurado,

Me he transformado de a pocos como el mundo,

Corriendo tras los cabellos rubios del sol,

Me he adaptado a los incomodos silencios,

Surfeando sobre los tenues brillos de la luna,

Y me he zambullido en mis propios pensamientos,

Sin un tanque de oxígeno,

Ahogándome en ese estanque de ideas revueltas,

De dudas existenciales,

Y al tocar el fondo de esa poza que llamo alma,

Por fin me he encontrado,

Como se encuentra el tono correcto en una caja llena de colores,

Como se encuentra un trébol de cuatro hojas en una ciudad tapizada de asfalto,

Me he encontrado y me he abrazado,

Me he dado aire y una razón para seguir adelante,

Para salir nadando decidido como los delfines,

Cantando como las ballenas…

Y ahora heme aquí vistiendo nada más que una sonrisa,

Sintiéndome valioso,

Sintiéndome hermoso,

Listo para ser acariciado,

Listo para amar sin temor a ser lastimado…

Hoy me siento fresco y misterioso como el mismo océano,

Esperando a que tus labios descifren mis secretos,

Esperando a susurras otros más con mis dedos arañando tu espalda,

Y recitando versos con mis tobillos sobre tus hombros…

Hoy estoy aquí limpio y fresco,

Seguro de mí mismo,

Un año más sabio,

Un poco menos perdido…

Ven, nademos juntos,

Ven, mezclémonos como la sal y el agua.


viernes, 5 de junio de 2020

Bésame

Hoy suelto mis rimas como mis cabellos,
Que el viento haga con ellas lo que desee,
Hoy animo a las palabras acurrucadas en mis labios,
A volar hasta el infinito,
A confundirse entre las nubes,
A ser tan ligeras como mi alma,
Hoy me siento libre,
Sin culpa alguna,
Entre perfumes de orquídea,
Entre niebla que anuncia el invierno,
Me dejo ir, sin pesar alguno,
Sabiéndome amado,
Sabiéndome tan tuyo como propio,
Seguro de mi mismo,
Hoy dejo que mis ideas corran libres en los campos de mi mente,
Que levanten el polvo de los recuerdos,
Pues ya nada no duelen en el pecho,
Hoy son solo estática en mis oídos…
Hoy oigo mis latidos con tanta claridad como su voz tierna,
Y abrazo estas horas en que el dolor parece estar meditando su próxima jugada,
Hoy dejo que mis sonrisas estallen entre mis mejillas,
Y que llamen a tus labios serenos,
Con cierto urgencia…
Hoy todo fue sereno como el cielo de esta ciudad sitiada por la muerte,
Hoy el día se me escurrió de entre los dedos rasgarlos,
Hoy sonrío como lo hago de vez en cuando,
Sin recato,
Así que mírame,
Sí, mírame y luego bésame.

domingo, 3 de mayo de 2020

Ce soir


¿Qué nos une esta noche?
Si no son nuestros pensamientos,
Sino estos sueños apocalípticos,
Y este temor que repta por la piel toda,
Bajo este cielo oscuro que se quiebra y se desmorona,
Y se precipita como mantilla negra sobre la tierra que duerme tranquila,
¿Qué nos une esta noche?
La impaciencia amilanada de nuestras piernas,
Las sabanas arrugadas como la superficie del agua en los océanos,
Barrido por el silbido de los muertos,
Por sus esperanzas susurradas en burbujas,
Para que luego no quede nada,
Sino esa sensación de vacío en la mente,
Esta noche de sequedad en esta noche fría,
¿Qué nos une en esta noche?
Además de tus cabellos entre mis dedos,
Además de tus dedos acariciando mi pecho,
Avanza el tiempo,
Avanza la vida,
En esta noche,
En esta cama que se ha rendido junto a nuestros amores,
Donde las almohadas han colisionado como cometas,
Y las caderas han caído sobre el colchón como bombas a un país enemigo,
Una y otra vez, y otra vez más…
¿Qué nos une en esta noche?
Sino el encierro autoimpuesto,
Esta necesidad de huir de los mundos,
Juntos…
De alimentar la urgencia de nuestras pieles con caricias,
De atizar el fuego de nuestras entrañas con gemidos,
¿Qué nos une en esta noche?
¿La pasión que se desborda y supura por los poros?
¿El deseo que adormece los pensamientos y asesina las culpas?
¿El amor que aun después de casi dos décadas decimos tenernos?
¿La mera necesidad de contacto con la realidad transcrita en tacto?
¿Qué nos une esta noche?
Quizás el destino,
Quizás solo la costumbre,
Quizás la obstinación de una promesa,
Quizás todo, quizás nada,
Naveguemos en nuestros sueños,
Quizás si allí nos encontramos,
Por fin lo entendamos…
Qu'est-ce qui nous rapproche ce soir?
Ce soir!!!

Sonriendo

En estos destellos que se niegan a abandonar el mundo,
Me hundo,
Me rindo,
No doy más,
El cuerpo está cansado,
La vista está segada por la claridad del firmamento,
El invierno me parece tan lejano,
Inalcanzable como la cordura,
Inalcanzable como la felicidad plena,
La paz del mundo,
La saciedad del hombre,
La justicia en cada acto…
Parece tan lejano el invierno,
Pero yo no lo olvido,
Por más que mis rimas empiecen a florecer por este cariño,
Por estas manos tibias que me acarician la espalda,
Por estos labios gentiles que me besan el cuello y el pecho,
Por esas piernas sigilosas que se enredan en las mías,
Y esa voz potente que pronuncia mi nombre y un te amo,
Tejidos con la misma madeja,
Atravesando mis oídos sordos,
Atravesando el hueco de mi alma,
El vacío en este corazón que no se haya en esta soleada tarde…
En esta tarde en que sus mirada me confiscan el aliente,
En que su ser se hunde en mi océano,
Yo sigo sintiéndome hijo del invierno,
Uno que me dejado mirando la ventana con angustia,
Aguantando las sonrisas que quieren florecer en mis labios rotos…
Este verano obstinado,
Me ha hecho perder la noción del tiempo,
Ahora huelo a lirio,
A honor y bien y es tan extraño,
Pica en la piel y arde en los músculos rígidos…
¿Qué me has hecho?
¿Es acaso así como se siente ser querido?
Con esa serenidad que florece como en primavera perpetua…
En una en que a veces solo recuerdo mi nombre cuando los pronuncias,
Y sonrío…
Maldita sea, estoy sonriendo.

Nunca más


Me hundo entre los vapores de esta noche,
Me abandono como barco sin capitán…a la deriva,
Esperando que la tormenta se detenga,
Y que mi ser todo encalle en el puerto de tus piernas,
En una bahía donde el verano y la primavera rivalizan todo el año,
En donde pueda reverdecer como los pinos,
Pueda sanar como el cielo del ártico,
Me hundo entre las penas que levantan oleajes salvajes en esta noche,
Con los ojos fijos en los tuyos,
Para no ser sorprendido por sus formas maquiavélicas,
En esta noche en que tus caricias caen como lluvia enardecida,
Prometiendo ser capaz de disolver la sal con que se moldeo mi cuerpo,
Las conexiones entre nervios y culpa en mi alma,
Deja que me hunda en este tiempo que se detiene
Cuando te acercas a mi cuerpo,
Deja que me hunda en la sensación de desalojo odios acumulados,
De inseguridades guardadas con recelo,
Confisca mi razón entre tus gemidos,
Hazme prisionero en esta noche que quiero anclar en la memoria,
En este lecho que quiero volver mi residencia permanente,
Deja que me hunda como mis versos de adolescencia,
Que descanse como las cuchillas sobre muñecas que recobran la razón en un instante,
Deja que me hunda en tus gemidos,
Como tú en mis abismos...
Ahogarme en la paz que me dan tus manos,
Y luego flotaré entre estas sábanas,
Como flotan los espíritus entre este y miles de otros mundos,
Como flotan los globos con alma de helio,
Deja que me hunda en esta calidez plena que me envuelve como oruga,
Y prometo ser tuyo,
Soló tuyo…
Nunca más del miedo,
De él, nunca más.

Por si necesitas leerlo

Tente paciencia, Ámate, Abrázate, Háblate bonito... Deja que tus pensamientos rueden un rato Y de alli deja que se vayan, Que se pierdan en ...